
Todo acaba. Y una serie en la que la muerte tiene un papel protagonista, con más motivo.
Creada y producida por Alan Ball, “A dos metros bajo tierra” (título original en inglés, “Six Feet Under”) es una serie para televisión de HBO emitida, entre otros canales en España, por La 2 de Televisión Española. Es una visión de comedia negra sobre la vida y la muerte desde la perspectiva de una familia propietaria de una pequeña funeraria, Fisher e Hijos, de California.
El padre de la familia, Nathaniel Fisher, muere en Los Ángeles en un accidente de tráfico el día de Nochebuena, empañando con ello la bienvenida de su hijo Nate. Además de a la muerte de su padre, Nate tiene que enfrentarse a su controladora madre, Ruth, que tiene una aventura con otro hombre; a su hermano David, un gay que todavía no ha salido del armario y que dirige el negocio familiar; y a su hermana Claire, una rebelde adolescente a la que la noticia de la muerte de su padre la sorprende después de haber estado tomando drogas con su nuevo novio. El único elemento aparentemente positivo de la vida de Nate parece que es Brenda, una apasionada mujer a la que conoce en el avión justo antes de enterarse de la muerte de su padre y con la que ha mantenido relaciones sexuales. Pero la familia de Brenda, sus padres son psiquiatras y su hermano sufre graves trastornos de personalidad, resulta ser aún más disfuncional que la de Nate.
En esta serie nada es lo que parece y para ir más allá de lo evidente se juega con la complejidad de los personajes. Además de situaciones bien construidas, se atreve con el tratamiento directo de los temas más peliagudos que afectan al ser humano.
A pesar, o precisamente por eso, de ser comedia negra, no resultan cómodos los conflictos que plantea. Más que catarsis provoca reflexión, inseguridad y dudas, lo que no parece ayudar para que se convierta en una serie mayoritaria, al menos en España que solo ha conseguido una audiencia bastante discreta, (¿será también porque en los países latinos la muerte sigue siendo un asunto tabú?).
La echo de menos desde el instante mismo que terminé de ver la escena final del intenso último episodio, “Everyone’s Waiting”.
Como el propio autor indica en la introducción, “La corrosión del carácter” es un ensayo que trata de desarrollar un único razonamiento usando como fuentes datos económicos, interpretaciones históricas, teorías sociales y la investigación de la vida cotidiana: Richard Sennett sostiene que el acento que se pone en la flexibilidad y lo inmediato en el nuevo capitalismo, cambia radicalmente el significado mismo del trabajo, impidiendo el desarrollo de los valores éticos duraderos que conforman el carácter.
Annette Karmiloff-Smith, catedrática y directora de la Neurocognitive Development Unit del Institute of Child Health de Londres, y Kyra Karmiloff, investigadora en el Centre for Speech and Language de la Cambridge University, revisan y examinan los distintos enfoques experimentales y teóricos de la adquisición del lenguaje, planteando un nuevo modelo más allá del enfrentamiento de posturas teóricas meramente innatistas o empiristas, analizando asimismo, la cuestión de la especificidad del lenguaje humano.
Después de 31 números impresos, esta publicación que tiene como objetivo sacar el psicoanálisis de la consulta y acercarlo a la calle, cambia de canal y continúa su andadura en internet, en
Tomando como punto de partida las más recientes investigaciones en cada área clave de la psicología del desarrollo (lenguaje, matemáticas, habilidades sociales, etc.), en este libro, Kathy Hirsh-Pasek y Roberta M. Golinkoff desmontan gran cantidad de mitos sobre el aprendizaje infantil.